La alimentación es uno de los pilares fundamentales para mantener una buena salud y calidad de vida. No se trata solo de satisfacer el hambre, sino de proporcionar al cuerpo los nutrientes necesarios para que funcione correctamente.
Prevención de enfermedades: Una buena nutrición ayuda a reducir el riesgo de padecer problemas como diabetes, hipertensión, obesidad y enfermedades cardiovasculares.
Energía y rendimiento: Los alimentos aportan la energía que necesitamos para realizar nuestras actividades diarias, tanto físicas como mentales.
Desarrollo y crecimiento: En etapas como la infancia y adolescencia, una alimentación adecuada es esencial para el crecimiento y el fortalecimiento del sistema inmunológico.
Bienestar integral: Comer de manera saludable también impacta en el estado de ánimo, la concentración y la calidad del sueño.
Manzana
Plátano
Espinaca
Salmón
Nueces
Yogur natural
Avena
Brócoli
Zanahoria
Refrescos azucarados
Papas fritas
Comida rápida
Embutidos procesados
Bollería industrial